Si el ventilador trabaja continuamente, el ordenador quema más de lo habitual o se apaga durante el uso, conviene revisar la refrigeración. El polvo puede influir, pero esos síntomas también tienen otras causas.
Hace ruido incluso con pocas aplicaciones abiertas
Comprueba si coincide con una tarea exigente o si ocurre también en reposo. Un ventilador que mueve mucho aire no es lo mismo que un ruido de roce o traqueteo: este último puede requerir revisar el propio ventilador.
Se calienta y pierde velocidad después de un rato
Observa si el problema aparece al jugar, trabajar con programas exigentes o simplemente navegar. Hay que comprobar temperaturas y ventilación antes de atribuirlo todo a suciedad. Utiliza el portátil sobre una superficie que no tape sus entradas de aire.
Hay polvo en las rejillas
Es una señal para revisar el interior, pero no permite saber desde fuera cuánto polvo hay en el disipador. Evita introducir objetos por las rejillas. La apertura y el desmontaje dependen del modelo y deben hacerse con el equipo desconectado.
Qué incluye una revisión de refrigeración
Se comprueban las zonas de ventilación, los ventiladores y las temperaturas. Cuando corresponde, se retira el polvo acumulado y se revisa la pasta térmica. Después se vuelve a comprobar el comportamiento del equipo; limpiar sin verificar el resultado deja el diagnóstico incompleto.
¿Y si se apaga o no enciende?
Una limpieza no garantiza resolver una avería. Si hay apagados, también deben revisarse alimentación y componentes. Si notas olor a quemado, desconecta el equipo y no sigas intentando encenderlo.
Indica el modelo, el ruido que hace y cuándo se calienta. Consultar la limpieza y refrigeración de mi ordenador.